CAMPYLOBACTER, SALMONELLA Y NOROVIRUS EN LAS COCINAS DE LOS HOGARES EUROPEOS

03 Febrero, 2022
En un estudio realizado en seis países europeos, se investigó la contaminación de organismos patógenos durante la preparación doméstica de alimentos y su relación con las prácticas culinarias.  
 
Es significativo que alrededor del 40% de las infecciones transmitidas por los alimentos se adquieren en el hogar.
 
Se han estudiado los hábitos y la contaminación microbiológica durante la compra y la preparación de una comida de pollo y de verduras, en 87 hogares de seis países europeos (Noruega, Portugal, Francia, Hungría, Reino Unido y Rumania 
 
Se determinó la presencia de Salmonella spp., Campylobacter spp. y norovirus en el pollo crudo, las superficies de la cocina, los paños y las esponjas del fregadero. 
 
La prevalencia de Campylobacter en el pollo crudo varió del 8,3 % en Noruega (NO) al 80 % en Francia (FR) o Portugal (PT), con una prevalencia media del 57 %. 
 
Campylobacter se detectó en la mitad de los productos que habían sido congelados y parecía ser menos prevalente en el pollo de los supermercados que de otras procedencias. 
 
Se encontró Salmonella en el 8,6% de las muestras de pollo crudo, exclusivamente de Hungría (HU). 
 
La prevalencia del norovirus fue baja, detectándose solo en una de 451 muestras. 
 
Tras la preparación de los alimentos, se aisló Campylobacter y Salmonella en el 23 % de las muestras procedentes de Hungría, Rumania y Reino Unido y el 8,7 %, respectivamente, de las tablas de cortar. 
 
Los participantes en la investigación en Francia y Portugal eran más propensos a comprar productos que se ajustaban a su receta, con menos necesidad de utilizar tablas de cortar. 
 
Utilizar la misma tabla y el mismo cuchillo para las verduras después de haberlo usado para el pollo y sin lavarlo con detergente era habitual en Portugal y Rumanía, pero no tanto en los demás países. 
 
En cinco hogares (Reino Unido, Rumanía y Portugal) se detectó contaminación por Campylobacter en otras superficies de la cocina o en los utensilios de lavado. 
 
Lavar el pollo o las verduras en los fregaderos era habitual en tres países (PT, HU, RO).
 
La concienciación de los participantes sobre el riesgo que suponen los patógenos del pollo crudo difería entre los seis países, siendo mayor en Noruega y el Reino Unido que en los demás países estudiados. 
 
En conclusión, las prácticas destinadas a evitar la contaminación cruzada del pollo con las superficies de la cocina y el lavado de los utensilios no están bien establecidas entre los consumidores de todos los países europeos. 
 
Sin embargo, los casos de contaminación cruzada que diseminan dosis infectivas de microorganismos son infrecuentes, probablemente por los niveles bajos de gérmenes patógenos en los alimentos.
 
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