HÁBITOS DE LAS EMPRESAS DE PLAGAS DE PORTUGAL CON EL USO DE RODENTICIDAS ANTICOAGULANTES
30 Septiembre, 2026
Los roedores que cohabitan en los medios urbanos son percibidos globalmente como plagas debido a su elevada presencia y adaptabilidad a los ambientes humanos. Además, crean problemas importantes y desafíos significativos para la seguridad alimentaria y la salud pública.
Los roedores, especialmente las ratas, son portadores de enfermedades que pueden transmitir a humanos, ganado y mascotas a través de mordeduras, heces y orina. También pueden causar daños significativos a infraestructuras, incluso provocar incendios e inundaciones al roer cables eléctricos y tuberías. Finalmente, afectan a los cultivos y la producción agrícola, a la calidad de vida de las personas, al turismo y provocan degradación medioambiental.
Históricamente, el control de los roedores con rodenticidas anticoagulantes (AR) se ha realizado ampliamente para minimizar las pérdidas económicas causadas por los roedores, a pesar de las preocupaciones sobre los impactos medioambientales de estos productos químicos. Se sabe que los rodenticidas anticoagulantes de acción lenta causan efectos durante varios días en los roedores (lo que forma parte de su elevada eficacia puesto que el roedor no desarrolla aversión al cebo) y, por lo general, no se consideran un método inocuo para su control.
Por otro lado, cada vez se conocen más resistencias de los roedores a estos rodenticidas y de hecho en un estudio británico, se vio que el 74 % de las ratas (Rattus norvegicus) en el Reino Unido son resistentes a los anticoagulantes. Cada vez más se identifican mutaciones genéticas que confieren resistencia a los rodenticidas anticoagulantes en ratas y ratones en diferentes países.
No obstante, a pesar de las alternativas, los expertos afirman que el uso de rodenticidas anticoagulantes es el único método de control eficaz disponible a escala masiva.
Ahora, se ha publicado en la revista Pest management science un estudio realizado por diferentes centros y universidades portuguesas que ha evaluado el uso y el conocimiento de los RA entre los profesionales del manejo y control de plagas (PMP).
Mediante una encuesta online, se buscaron conocer los siguientes objetivos:
· evaluar la capacitación de los PMP
· identificar los métodos de control frecuentemente utilizados
· evaluar la dependencia de los AR
· evaluar los niveles de conocimiento de los PMP sobre los RA y sus impactos.
Tras su envío a las empresas de PMP, se obtuvieron setenta y siete cuestionarios en todas las regiones de Portugal tanto continental como insular (Azores y de Madeira). Entre todos los PMP, el 96 % respondió haber utilizado AR, con brodifacum y bromadiolona como las opciones más frecuentes.
A pesar de que casi la mitad de los profesionales informaron que utilizaron el manejo integrado de plagas (IPM), no se encontró correlación con una reducción en el uso de AR.
Solo el 13 % de los PMP encuestados informaron no tener capacitación adecuada en el uso de AR y, en general, revelan un conocimiento limitado de los impactos a largo plazo de los AR. Aunque la mayoría de los encuestados estaban "preocupados" por las intoxicaciones secundarias y la contaminación ambiental, pocos eligieron un método de control no basado en los AR.
Las empresas portuguesas de PMP revelan una alta dependencia de los AR, incluso cuando se implementan estrategias de IPM. Además de la preocupación por la contaminación ambiental y el envenenamiento secundario, los factores logísticos son determinantes en la elección de los métodos de control de roedores, tal vez debido a un conocimiento incompleto sobre los efectos a largo plazo de la AR.
Como conclusión, el estudio plantea que “Mejorar la educación de los PMP podría apoyar una mejor implementación de los principios de IPM, fomentando prácticas de control de roedores más sostenibles y responsables”.