
PROBLEMAS EN EL CONTROL DE CHINCHES EN LOS ALBERGUES SOCIALES
19 Marzo, 2025
En todo el mundo, hay personas sin hogar que recurren a refugios o albergues sociales para evitar las inclemencias nocturnas al aire libre. El propósito de un albergue es proporcionar un lugar seguro y protegido en el que las personas puedan evitar la exposición a la violencia, las drogas y el alcohol y los peligros de dormir en un lugar público. Desgraciadamente, estos albergues también se han convertido en un refugio para las chinches.
Hay muchos tipos de albergues, de personas sin hogar, de emergencia, viviendas grupales, centros de acogida… que proporcionan alimentos y alojamiento nocturno. En algunos también proporcionan servicios educativos, de asesoramiento o de orientación profesional a las personas y familias, con el objetivo de prepararlas para encontrar y mantener un entorno de vida estable.
PROBLEMAS EN LOS ALBERGUES SOCIALES.
Todos los albergues sociales son diferentes respecto a su gestión (gobierno, religioso, ONGs,..), tipo (edad, género, orientación sexual, familias), recursos (educación, cuidado de niños, apoyo vocacional) y capacidades. Sin embargo, hay una similitud entre todos los albergues que la utilización del albergue por varias personas a la vez, y que la población suele cambiar a diario, con la llegada de nuevas personas y los antiguos residentes que se van en cuestión de 24 horas.
Es esta similitud de los albergues lo que presenta el mayor desafío para el control de chinches. Con múltiples y diferentes personas que ingresan a diario, las chinches tienen el potencial de ser traídas con frecuencia y repetidamente. En general, el personal del centro no tiene control sobre de dónde vienen los usuarios o donde han almacenado sus pertenencias. Del mismo modo, los usuarios a menudo no pueden asegurar de que sus pertenencias estén libres de chinches antes de entrar en el albergue.
Un problema adicional es que las personas sin hogar tienen un riesgo tres veces mayor de estar expuestas a picaduras de insectos (chinches, piojos, mosquitos,…) e infestaciones de la piel como la sarna que la población general. Se cree que estas mordeduras e infestaciones son el resultado de vivir en entornos saturados o al aire libre, combinados con la dificultad de las personas sin hogar para bañarse y lavar su ropa regularmente y una salud física y mental posiblemente pobre. En última instancia, el aumento de la probabilidad de mordeduras e infestaciones de piel en los clientes se correlaciona con una mayor probabilidad de que esos usuarios traigan parásitos a las instalaciones de acogida.

DIFICULTADES PARA EL ÉXITO EN EL CONTROL DE CHINCHES.
Además de estos problemas, los albergues también se enfrentan otras limitaciones a la hora de controlar los chinches. La primera de estas limitaciones es financiera. Los gobiernos locales y las comunidades que gestionan los albergues a menudo se enfrentan a dificultades de financiación. El mantenimiento de las instalaciones (que incluye el control de plagas) sigue siendo una alta prioridad en los refugios de todo el mundo. Sin embargo, el hecho es que muchas instalaciones no tienen actualmente, y no tendrán en el futuro, los fondos suficientes para pagar repetidamente el control de chinches.
Un ejemplo de los Estados Unidos es el Departamento de Servicios para Sin Hogar de la Ciudad de Nueva York (NYC DHS), que gestiona 73 albergues para adultos, 22 para familias adultas, 95 instalaciones para familias con niños y 49 hoteles y 17 hogares grupales en toda la ciudad. En 2016, el DHS de Nueva York estuvo sujeto a un recorte presupuestario de aproximadamente 192 millones de dólares para 2017. Los recortes presupuestarios, como los de Nueva York, son muy problemáticos para las instalaciones que ya tienen presupuestos insuficientes.
Otra consecuencia de las limitaciones financieras en los albergues es la falta de espacio. Las instalaciones a menudo se utilizan para otros fines durante el día (iglesias, escuelas, etc.), o se han utilizado para otros fines en el pasado (escuelas antiguas, hoteles, hospitales). En los casos en que estos edificios sirven para varios objetivos y pueden estar continuamente ocupados, no tienen el espacio físico para modificar la instalación de acuerdo con las estrategias del control de chinches, como la introducción de áreas de inspección de chinches en la recepción o de almacenamiento de muebles infestados.
Si bien se pueden promover métodos de prevención de chinches, por ejemplo, la instalación de dispositivos de monitoreo y fundas de colchones, protocolos de inspección de instalaciones, compra de muebles o colchonetas para dormir o mayor higiene personal, muchos albergues tienen recursos tan limitados que estas medidas rara vez se implementan. Cuando surgen problemas con las chinches, lo sensato es que los albergues tengan protocolos a las que su personal pueda guiarse, pero los albergues a menudo pueden estar condicionados aún más por la falta de comunicación entre los usuarios y el personal.
MÉTODOS DE CONTROL DE CHINCHES.
La implementación de una política de gestión es fundamental para el control de chinches en los albergues. La aplicación de estas políticas debe reforzarse proporcionando educación a los usuarios y al personal para garantizar que las estrategias sean bien conocidas y se cumplan. En los Estados Unidos, hay organizaciones profesionales que han elaborado guías para ayudar a desarrollar sus propias políticas de chinches en sus instalaciones. El Programa IPM del Estado de Nueva York publicó una guía de 40 páginas específicamente para la prevención y gestión de chinches en albergues y centros similares. Estas directrices se adaptan tanto a las instalaciones públicas como a las privadas y comprenden la identificación de chinches, las mejores prácticas de gestión para la prevención y el control de chinches, los procedimientos de admisión y la protección personal para los usuarios y el personal.
El Departamento de Salud Comunitaria de Michigan y el Grupo de Trabajo de Chinches de Michigan elaboraron un Manual para la Prevención y Control de Chinches de Cama para proporcionar "orientación comprensiva para identificar, prevenir y manejar chinches de cama". El manual del Departamento de Salud Comunitaria de Michigan contiene una guía para los procedimientos de admisión y evaluación del albergue, que están destinados a ser utilizados al examinar a los nuevos clientes del refugio. El manual recomienda que la detección de chinches se incorpore a las consultas médicas y se formule en un lenguaje compasivo, como "Las chinches, los piojos, la sarna y otras cosas pueden causar problemas médicos. ¿Necesitas ayuda con una chinche de cama o cualquier otra plaga?" El manual también sugiere que los albergues creen un "Acuerdo de Tratamiento de chinches" que tiene como objetivo facilitar y fomentar la cooperación entre los usuarios del refugio y su administración.

CLAVES DEL ÉXITO.
Idealmente, los albergues y otras instalaciones de vivienda temporal deberían tener un plan de control de plagas para tratar adecuadamente las chinches antes de que se conviertan en un problema. En un artículo en el American Journal of Infection Control, los autores implementaron un enfoque multidisciplinario para la eliminación de chinches en un albergue para personas sin hogar de 30 camas en el norte de Texas. Afirmaron que los dos componentes clave para el éxito del plan eran que el plan era a largo plazo e incluía "inspección de rutina a intervalos frecuentes y constante".
Un plan para el manejo de chinches en los albergues debe incluir instrucciones de admisión para las pertenencias de los clientes, donde los artículos sean inspeccionados y tratados o puestos en cuarentena si se encuentra evidencia de chinches. Los planes también deben incluir el monitoreo continuo de las áreas de descanso y recreo dentro de un albergue. El mantenimiento continuo de registros también ayudará a identificar aquellas áreas o situaciones que son más propicias para la infestación de chinches.
La educación tanto para el personal como para los residentes es primordial cuando se trata de manejar chinches. Por ejemplo, una encuesta de 2008 sobre albergues para personas sin hogar en Hawái encontró que el personal de gestión obtuvo la mayor parte de sus conocimientos de chinches de Internet y solo empezaron a buscar chinches después de que los residentes se quejaran de picaduras. Si el personal hubiera sido educado sobre las chinches de cama, habrían implementado procedimientos de admisión preventiva y esfuerzos de control de chinches antes de recibir quejas de mordeduras de los usuarios.
Un programa que se ha aplicado en Canadá es el programa "Bug and Scrub", que fue desarrollado por el Departamento de Salud Pública de Toronto. El programa brindó oportunidades reales de empleo a las personas sin hogar, al enseñarles técnicas adecuadas y eficientes de control de chinches, como la inspección, la limpieza a vapor, el lavado y el manejo de artículos personales infestados. En los lugares donde se implementó este programa, tanto el personal del centro como los usuarios tenían un conocimiento de los procedimientos de manejo de chinches y pudieron evitar eficazmente nuevas infestaciones.
En general, las chinches seguirán siendo un problema en los albergues porque los usuarios entran en contacto con chinches con frecuencia en su estilo de vida. Los albergues también se enfrentan a limitaciones de recursos físicos y financieros cuando intentan controlar los chinches en sus instalaciones. Con la implementación de políticas de gestión de chinches tanto proactivas como reactivas, así como esfuerzos educativos dirigidos al personal y a los usuarios, los albergues estarán más preparados para manejar adecuadamente los problemas de chinches.
Referencias:
Christie-Smith, A. and Lassiter, A.D. (2012) A multidisciplinary approach toward successful bed bug elimination in a homeless domiciliary setting. American Journal of Infection Control, 40 (5), e111.
Christie-Smith, A. and Lassiter, A.D. (2012) A multidisciplinary approach toward successful bed bug elimination in a homeless domiciliary setting. American Journal of Infection Control, 40 (5), e111.
Doggett, S.L. (2013) A Code of Practice for the Control of Bed Bug Infestations in Australia, 4th edn, Department of Medical Entomology and The Australian Environmental Pest Managers Association, Sydney.
Fickle, V.J., Yang, P.J. and Olmsted, G.K. (2008) Examination of bed bug (Cimex lectularius Linnaeus) infestations on the island of Oahu, Hawai’i. Hawaii Journal of Public Health, 1 (1), 36–39.
Gangloff-Kaufmann, J.L. and Pichler, C. (2008) Guidelines for Prevention and Management of Bed Bugs in Shelters and Group Living Facilities. New York State IPM Program, Cornell University Cooperative Extension, IPM No. 618.
Hale, A., Allen, J., Caughlan, J., et al. (2005) Bugs that bite: Helping homeless people and shelter staff cope. Healing Hands, 9 (1), 1–4.
Hersberger, J. (2003) A qualitative approach to examining information transfer via social networks among homeless populations. New Review of Information Behaviour Research, 4 (1), 95–108.
Hottel, B., Pereira, R. and Koehler, P. (2014) Helping those in need. Pest Control Technology, 42 (12), 92–94. Koehler, P.G. (2013) Practical research on bed bug inspection, detection, & monitoring. Speech presented at the Global Bed Bug Summit in Denver, Colorado, December 5, 2013.
Michigan Department of Community Health (2010) Getting the Bed Bugs Out: A Guide to Controlling Bed Bugs in Your Home, https://www.michigan.gov/documents/emergingdiseases/Getting_the_Bed_Bugs_Out_ Guide_442175_7.pdf (accessed 2 June 2016).
SAMHSA (2016) Homelessness and Housing. Substance Abuse and Mental Health Services Administration, http://www.samhsa.gov/homelessness-housing (accessed 18 May 2016).
Shum, M., Comack, E., Stuart, T., et al. (2012) Bed bugs and public health: new approaches for an old scourge. Canadian Journal of Public Health, 103 (6), e399–403.
Sompura, D. (2016) Report of the Fiscal 2017 Preliminary Budget and the Fiscal 2016 Preliminary Mayor’s Management Report. Department of Homeless Services, the Council of the City of New York. New York. 15 March 2016,
http://council.nyc.gov/html/budget/2017/pre/071%20Department%20of%20Homeless%20Services.pdf (accessed 2 June 2016).
http://council.nyc.gov/html/budget/2017/pre/071%20Department%20of%20Homeless%20Services.pdf (accessed 2 June 2016).
Stefanski, S. (2016) Homeless Shelter Spending Increased To Record High This Year, Yet Next Year Remains Underfunded. New York City Independent Budget Office, http://www.ibo.nyc.ny.us/iboreports/homeless-shelter- spending-increased-to-record-hight-this-year-yet-next-year-reamins-underfunded-march-2016.pdf (accessed 4 April 2017).
Stennett, C.R., Weissenborn, M.R., Fisher, G.D. and Cook, R.L. (2012) Identifying an effective way to communicate with homeless populations. Public Health, 126 (1), 54–56.
Wright, J.D. (1990) Health care for homeless people: evidence from the national health care for the Homeless Program. In: Under the Safety Net (ed. P.W. Brickner et al.), WW Norton & Co., New York, pp. 15–31.
El artículo es un extracto de " “Advances in the Biology and Management of Modern Bed Bugs,” un libro de referencia de 472 páginas que se publicó en 2018. El libro fue coeditado por los expertos en chinches Stephen L. Doggett, Departamento de Entomología Médica, Patología de la Salud de Nueva Gales del Sur, Hospital Westmead, Westmead, Australia; Dini M. Miller, Departamento de Entomología, Virginia Tech, Blacksburg, Virginia; y Chow-Yang Lee, anteriormente con la Escuela de Ciencias Biológicas, Universiti Sains Malaysia, Penang, Malasia, pero ahora con la Universidad de California, Riverside. La traducción es libre por Juan Ángel Ferrer Azcona.