ENFERMEDAD DEL LEGIONARIO ASOCIADA A UN EQUIPO DE PREPARACIÓN AUTOMÁTICA DE BIBERÓNES
26 Junio, 2026
En noviembre de 2025, una niña de 10 meses fue ingresada en el Hospital Universitario de Georgetown con fiebre y una radiografía de tórax mostró una neumonía del pulmón izquierdo. Anteriormente había sido ingresada 32 días antes para el tratamiento de una enfermedad reumatológica grave y había sido dada de alta con medicamentos inmunosupresores se había mantenido estable en casa.
Mientras estaba en casa, le dieron biberones con fórmula preparada con un dispositivo de mezcla de fórmula infantil en polvo. Este tipo de dispositivo contiene agua y la fórmula en polvo y está diseñado para dispensar rápidamente el biberón listo para tomar, sin grumos y caliente. En el momento de su ingreso hospitalario, un análisis de sangre de ADN libre de células microbianas (ADNmcf) dio positivo para Legionella pneumophila y también una prueba de antígeno urinario del serogrupo 1 de L. pneumophila (UAT), aunque no se obtuvieron muestras respiratorias para el cultivo.
La enfermedad del legionario en bebés y niños es muy infrecuente y aunque la infección generalmente se adquiere a través de la inhalación de aerosol, también puede ocurrir por aspiración.
Como el bebé podría haberse contagiado en la hospitalización y las visitas ambulatorias durante el período de incubación de la enfermedad de 14 días, se evaluaron las posibles fuentes de la infección en el hospital y en el hogar.
Los análisis de agua hospitalarios de del 20 de noviembre no detectaron Legionella o valores anormales de cloro. No se identificaron otras exposiciones generadoras de aerosoles (por ejemplo, humidificadores o duchas) en el hogar o en el centro sanitario. La principal exposición del bebé fue un biberón prepardo con un dispositivo de mezcla de fórmula infantil en polvo (Baby Brezza Formula Pro Advanced Baby Formula Dispenser). Este dispositivo almacena agua y la fórmula infantil en depósitos separados. Cuando se activa, el dispositivo calienta el agua a una temperatura especificada por el usuario y se mezcla el polvo y con la fórmula lista para tomar.
El agua del depósito del dispositivo de mezcla de fórmula en polvo recogida el 30 de noviembre dio positivo para el serogrupo 1 de L. pneumophila (72.500 UFC/L) mediante cultivo tradicional en placa. El agua recogida al día siguiente del grifo de la cocina utilizado para llenar el dispositivo también fue positiva para el serogrupo 1 de L. pneumophila (700-3.000 UFC/L). Este grifo además tenía un sistema de filtración debajo del fregadero que eliminaba el cloro.
El depósito del dispositivo contenía agua a 41 °C y los padres informaron que no habían vaciado y drenado completamente el dispositivo en más de 30 días, lo que suponen condiciones propicias para el desarrollo de la Legionella.
La familia informó que habían dejado de usar el dispositivo de mezcla de fórmulas y solo habían usado agua hervida del grifo para la preparación de fórmulas y el bebé se recuperó después de varios tratamientos antibióticos.
Hay algunas cuestiones que limitan la investigación del caso. Por un lado, no se pudo obtener muestras del bebé para confrontar con los aislados ambientales para comparar, tampoco se puede descartar las posibles exposiciones en los centros sanitarios durante el período de incubación y además el muestreo ambiental se realizó aproximadamente 2 semanas después del inicio de la enfermedad.
El fabricante del dispositivo recomienda usar agua destilada o hervida, pero no recomienda específicamente la purga periódica del depósito interior. La temperatura interna del depósito del dispositivo a 41 °C y el almacenamiento prolongado de agua probablemente facilitaron la proliferación bacteriana.
Para los bebés con situaciones inmunocomprometidas a los que se les alimenta con fórmula en polvo reconstituida, el agua debe calentarse a más de 70 °C antes de preparar la mezcla para reducir el riesgo de exposición o infección con otras bacterias en la fórmula (por ejemplo, Cronoboacter). El agua hirviendo mataría a los organismos de Legionella si están presentes.
Los fabricantes podrían revisar el diseño y las instrucciones de sus dispositivos para reducir el riesgo de crecimiento de bacterias recomendando un mantenimiento del depósito y enfatizando los riesgos asociados con el uso de agua del grifo sin hervir para preparar fórmula infantil, especialmente para bebés con condiciones inmunocomprometidas.
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