SIN EVIDENCIAS PARA IDENTIFICAR EL ORIGEN DEL BROTE DE LEGIONELLA EN PARMA

 
 
Benidorm, a 23 de enero de 2017
 
El comité de crisis que se había constituido ha entregado su informe.
 
La cepa de Legionella, responsable del brote ocurrido desde el 22 de agosto al 9 octubre de 2016 en la zona de Montebello del barrio de Ciudadela de Parma aún no ha sido identificada.
 
Y al no haberse identificado la cepa epidémica, no se puede identificar con certeza el origen ambiental responsable del brote.
 
Sin embargo, puede excluir, como fuente de infección, el acueducto "Bizzozzero" y la red de oficinas de acueducto, el sistema de riego del campo de deportes ubicado en el área de Montebello y las instalaciones de la Ciudad Clínica Parma.
 
Estas son, en resumen, las conclusiones contenidas en el informe final de la Unidad por la crisis creada por la Región como apoyo técnico y científico al área de salud pública local.
 
Tras un trabajo largo y minucioso de los técnicos que han investigado las causas de la epidemia que se produjo en los últimos meses en Parma, se ha hecho un extenso análisis epidemiológico y ambiental.
 
Pero, como sucede en muchos casos citados en la literatura científica internacional, la investigación no ha dado lugar a una fuente determinada.
 
El informe confirma que hubo un brote que afectó al barrio de la Ciudadela y produjo 41 casos
El período más probable de la exposición medioambiental para los casos relacionados con el brote varía del 12 al 20 de agosto de 2016 (fecha de aparición del primer caso menos de 2-10 días de incubación) y entre el 30 de septiembre al 7 de octubre de 2016. La tendencia de la curva epidémica es indicativa de la exposición a una fuente ambiental común.
 
En ausencia de la identificación de la cepa de epidemia, por lo tanto, no es posible identificar con certeza la fuente ambiental responsable del brote.
 
Sin embargo, se puede descartar que algunas fuentes ambientales puedan haber sido responsables de la epidemia, especialmente aquellas que fueron negativos para Legionella.
 
Por el momento, no se puede descartar que alguna torre de refrigeración haya jugado un papel en la causa de la epidemia. Durante la investigación, se inspeccionaron todas las torres consideradas potencialmente en riesgo, bien por estar cerca de la zona donde se produjo el brote o más distantes, aunque en la dirección de los vientos dominantes. Sin embargo, estas inspecciones y estudios ambientales no se pueden considerar concluyentes.
 
La tipificación de genes de Legionella aislada en las torres identificó los tipos ST1 y ST37 pero son tipos diferentes de la encontrada en sólo 1 paciente (ST146).
 
Los expertos, desde un punto de vista general, recomiendan un programa de vigilancia del cumplimiento de las indicaciones preventivas contenidas en las guías y normas regionales y nacionales para la prevención de la transmisión de Legionella.
 
Para mas información:
 
http://www.regione.emilia-romagna.it/notizie/attualita/legionella-a-parma-non-ci-sono-ancora-elementi-sufficienti-per-identificare-il-ceppo-clinico-responsabile-dell-epidemia