SEGÚN UNA INVESTIGACIÓN CANADIENSE, LAS RATAS EN LAS CIUDADES TIENEN UNA ALIMENTACIÓN MEJOR QUE LAS QUE VIVEN EN EL CAMPO

 
 
Benidorm, a 19 de octubre de 2018
 
En los últimos 1.000 años, se han convertido en una de las plagas más prolíficas de las sociedades humanas.
 
A pesar de su distribución cosmopolita en los todos continentes y su ubicuidad en todas las ciudades del mundo, la ecología urbana de ratas sigue siendo poco conocida.
 
Para ello, los coautores del estudio Eric Guiry, un zooarqueólogo de la Universidad de Columbia Británica, y Michael Buckley, un zooarqueólogo de la Universidad de Manchester, analizaron los restos de 86 ratas (especie Rattus norvegicus ) que vagaban por las calles de Toronto y sus distritos periféricos entre 1790 y 1890.
 
Se han utilizado análisis de isótopos de carbono estable (δ13C) y nitrógeno (δ15N) de los restos arqueológicos de las ratas.
 
Según el estudio, las ratas urbanas parecían disfrutar de una dieta constante de alimentos de alta calidad, incluida carne rica en proteínas, mientras que las ratas de campo luchaban por sobrevivir con comidas insuficientes, a menudo sin carne.

Estos resultados no son del todo sorprendentes ya que las ciudades albergan un mayor número de personas que originan mas basura, lo que significa que ratas tienen acceso a una amplia variedad de fuentes de alimentos.
 
Las ratas urbanas se enfrentan a pocos competidores cuando buscan comida, y también se benefician de los paisajes urbanizados de las ciudades, que proporcionan numerosos lugares tranquilos para que los roedores se escondan y disfruten de su alimentación.

"Las ratas son realmente interesantes, porque sus dietas son un reflejo de los alimentos que las personas dejan tirados", ha afirmado el investigador Eric Guiry.
 
Recolectaron 44 muestras rurales de hueso de rata y 42 muestras urbanas de instituciones científicas y culturales en el área de Toronto, verificaron que todos los huesos pertenecían a miembros de la especie Rattus norvegicus y usaron un espectrómetro de alta potencia para identificar firmas químicas asociadas con ciertos alimentos.

Los autores concluyen diciendo que: “El registro arqueológico se puede utilizar para estudiar las tendencias históricas en la dinámica del comportamiento de la dieta de ratas en una variedad de escalas y en contextos espacio-temporales que ponen en primer plano directamente muchos de los problemas de la ecología de los roedores que se enfrentan en las ciudades modernas de hoy. ”
 
Fuente: http://rspb.royalsocietypublishing.org/content/285/1889/20181441