SEGÚN UN ESTUDIO JAPONÉS, AL PINTAR RAYAS BLANCAS EN LAS VACAS, SE REDUCEN LAS PICADURAS DE MOSCAS

 
 
Benidorm, a 27 de noviembre de 2019
 
Un grupo de investigadores japoneses han logrado reducir hasta en un 50 % el número de picaduras de moscas que reciben las vacas.
 
Para ello, las pintaron con rayas blancas y negras de forma similar a una cebra y han conseguido una forma sostenible de reducir el uso de pesticidas.
 
Este equipo de científicos, liderado por Tomoki Kojima, pertenece al centro de investigación agrícola de Aichi y la Universidad de Kioto
 
Para ello, usaron a seis vacas embarazadas de color natural negro con un peso aproximado de 480 kilogramos, a las que pintaron sucesivamente con rayas blancas que contrastaban con su color natural de manera similar a la de una cebra o con líneas negras que resultaban apenas perceptibles.
 
Las moscas picaron casi la mitad de las veces a las vacas cuando estaban pintadas como cebras, mientras que no hubo diferencias significativas entre cuando no fueron coloreadas y cuando fueron pintadas con rayas negras.
 
Después de que los animales fueron atados a una cerca durante 30 minutos, se fotografiaron para contar la cantidad de insectos en la piel.
 
Los resultados mostraron que se encontraron 128 y 111 moscas de promedio en la superficie de las vacas no pintadas o con de rayas negras, respectivamente.
 
Sin embargo, el patrón de cebra fue asaltado por solo 56 insectos, aproximadamente la mitad.
 
Este fenómeno se debe a que a las moscas, aunque estén atraídas por la superficie de las vacas independientemente de las rayas, se sienten confundidas por esos cambios de colores, lo que les dificulta posarse en la piel del ganado.
 
Las picaduras de las moscas causan pérdidas económicas al afectar al comportamiento del ganado.
 
Este estudio también muestra que, consecuentemente, las vacas pintadas como cebras tuvieron que realizar menos gestos para repeler las moscas, como los movimientos de cola, giros de cabeza o pisadas fuertes y por tanto mayor tranquilidad y bienestar para su crecimiento.
 
Los investigadores también plantean que este simple método podría ser usado en caballos.
 
Fuente: https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0223447