PUBLICADO UN NUEVO DECRETO EN CATALUÑA PARA REGULAR LA SEGURIDAD EN EL CONSUMO DE CARNE DE CAZA SILVESTRE

 
 
Benidorm, a 23 de enero de 2019
 
El nuevo Decreto 9/2019 regula en Cataluña la recogida, el transporte, el acondicionamiento y la comercialización de carne silvestre destinada al consumo humano. 
 
La normativa da cumplimiento a la normativa europea en materia de higiene de los productos alimenticios.
 
El control sanitario de esta carne permite consumirla con garantía de inocuidad para evitar que sea perjudicial para las personas. 
 
Únicamente se pueden comercializar las piezas de caza silvestre procedentes de actividades cinegéticas autorizadas inspeccionadas por un veterinario oficial en establecimientos de manipulación de caza autorizados e inscritos en el Registro sanitario.
 
De ese modo, se pretende evitar la transmisión de enfermedades a las personas como triquinosis, cisticercosis, tuberculosis, etc.
 
La nueva disposición fija el circuito y las condiciones de higiene y trazabilidad que deben seguir las piezas de caza, desde la captura hasta la llegada a uno de estos establecimientos. 
 
Las piezas de caza silvestre deben transportarse enteras, en el plazo más corto posible, desde el lugar de captura hasta un punto logístico de recogida de caza silvestre o hasta un establecimiento de manipulación de caza, donde es posible realizar la evisceración de los animales abatidos. 
 
De esta manera se pretende evitar la presencia de restos en el medio natural, que puede favorecer determinadas enfermedades en animales de granja o salvajes.
 
En cuanto a los establecimientos de manipulación de caza, quedan regulados todos los requisitos relativos a la higiene alimentaria y, además, se regulan los llamados establecimientos de manipulación de caza de producción limitada. 
 
Cuando el volumen de producción de estos establecimientos sea reducido (hasta 1.400 animales / año y 50 animales / semana de caza mayor, y hasta 2.000 animales / año y 100 animales / semana de caza menor ), se pueden adaptar sus requisitos de construcción, diseño y equipamiento.
 
Esta adaptación permite la existencia de establecimientos de producción limitada próximos a los lugares donde se lleva a cabo la caza, mejora las garantías sanitarias de la carne obtenida y racionaliza el circuito de distribución y la potencialidad de su consumo.
 
Por otra parte, dada la situación endémica de la triquinosis en el jabalí en muchas zonas de Cataluña y las repercusiones que esta enfermedad puede tener en las personas, se establecen medidas de prevención y control cuando esta carne se destine al consumo doméstico privado. 
 
Los casos de triquinosis se asocian a brotes debidos al consumo de carne de jabalí́ y/o cerdo habitualmente procedente de cacerías o matanzas caseras sin control. 
 
Estas carnes deben someterse a un control analítico previo para asegurar la ausencia de triquinas, de acuerdo con las técnicas establecidas en el Reglamento europeo 2015/1375.
 
Para obtener el Decreto, PINCHE AQUÍ