PUBLICADO EL REGLAMENTO EUROPEO PARA REDUCIR LA ACRILAMIDA EN LOS ALIMENTOS, UNA SUSTANCIA POTENCIALMENTE CANCERÍGENA

 
 
Benidorm, a 27 de noviembre de 2017
 
El día 21 de noviembre se ha publicado el Reglamento 2017/2158 de la Comisión Europea por el que se establecen medidas de mitigación y niveles de referencia para reducir la presencia de acrilamida en los alimentos.
 
La acrilamida es un compuesto que se forma a partir de asparagina y azúcares, componentes que aparecen de forma natural en determinados alimentos cuando se elaboran a temperaturas generalmente superiores a 120° C y con bajo nivel de humedad.
 
Se forma principalmente en alimentos ricos en hidratos de carbono, horneados o fritos, con materias primas que contienen sus precursores, como cereales, patatas y granos de café.
 
El proceso químico que causa esto se conoce como la reacción de Maillard, que también oscurece los alimentos y afecta al sabor.
 
En 2015, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) adoptó un dictamen sobre la presencia de acrilamida en los alimentos.
 
Los posibles efectos nocivos de la acrilamida sobre el sistema nervioso, el desarrollo prenatal y postnatal y la reproducción masculina no se consideraron preocupantes.
 
En cambio, los niveles actuales de exposición a la acrilamida a través de la alimentación son motivo de preocupación con respecto a sus efectos cancerígenos.
 
La Norma europea incluye unos Códigos de prácticas que van encaminados a reducir los niveles de acrilamida de los productos que se ponen a disposición de los consumidores directamente para su consumo y también los que se cocinen en sus hogares.
 
Además de las medidas de mitigación, este reglamento también tiene algunas normas sobre el muestreo y análisis de acrilamida.
 
Los productos alimenticios a los que se hace referencia en este Reglamento son:
 
a)  patatas fritas, otros productos cortados fritos y patatas fritas a la inglesa (chips) fabricadas con patatas frescas;
 
b)  patatas fritas a la inglesa (chips), productos de aperitivo, galletas saladas y otros productos a base de masa de patatas;
 
c)  pan;
 
d)  cereales para el desayuno (a excepción del porridge);
 
e)  productos de bollería, pastelería, repostería y galletería; galletas, biscotes, barritas de cereales, scones, cucuruchos, barquillos, panecillos de levadura y pan de especias, así́ como galletas saladas, panes crujientes y sucedáneos de pan;
 
f)  café tostado y café instantáneo (soluble);
 
g)  sucedáneos del café;
 
h) alimentos infantiles y alimentos elaborados a base de cereales destinados a lactantes y niños de corta edad.
 
Asimismo, indica que los niveles de referencia deben determinarse teniendo en cuenta los últimos datos de incidencia procedentes de la EFSA, según los cuales se supone que, en una amplia categoría de alimentos, el nivel de acrilamida puede reducirse mediante la aplicación de buenas prácticas entre un 10 y un 15 % de la producción.
 
Este Reglamento será aplicable a partir del 11 de abril de 2018 y entonces será obligatorio que los operadores económicos, tanto las industrias como los sectores del catering, hostelería y restauración colectiva, apliquen las medidas para mitigar la formación de acrilamida.
 
Dada la dificultad en su aplicación por parte de los sectores afectados, la Comisión y los Estados miembros tienen previsto el desarrollo de una Guía de apoyo al Reglamento para que la aplicación del mismo sea lo más uniforme posible a nivel de la Unión Europea.
 
El Reglamento completo puede obtenerse en:
http://www.boe.es/doue/2017/304/L00024-00044.pdf
 
Fuente:
http://www.aecosan.msssi.gob.es/AECOSAN/web/noticias_y_actualizaciones/noticias/2017/acrilamida_reducir_alimentos.htm