POR QUÉ LOS CERDOS NO DEBEN SER MASCOTAS

 
Benidorm, a 30 de enero de 2017
 
POR QUÉ LOS CERDOS NO DEBEN SER MASCOTAS
 
Hay una larga historia sobre los cerdos en la ciudad de Nueva York. En el siglo XIX, había miles de cerdos que vagaban libremente escarbando la basura. Una zona de diez manzanas en el centro de Manhattan se llamaba Hog Town, (Ciudad del Cerdo), donde se criaban más de 3.000 cerdos en sus pocilgas.

Los cerdos han desaparecido casi por completo de la ciudad de Nueva York, pero algunos ciudadanos los han traído nuevamente como mascotas. Hay razones para que sea así. Los estudios muestran que la interacción con un animal amable y amigable puede proporcionar bienestar, disminuir la depresión y reducir la soledad. Los cerdos son animales muy inteligentes y pueden ser compañeros cariñosos.
 

Pero, desafortunadamente, poseer un cerdo como mascota en la ciudad de Nueva York puede plantear un riesgo significativo. Aunque es raro, los cerdos contraen la rabia, pero - a diferencia de los perros, gatos y caballos - no hay una vacuna efectiva para los cerdos. La rabia ha sido endémica en la ciudad desde 1992, cuando la enfermedad apareció por primera vez en los mapaches. La rabia se transmite más comúnmente a las mascotas por la exposición y el contacto con animales salvajes.
 
 
En 2015, hubo seis casos de rabia confirmada por laboratorio en animales salvajes en la ciudad de Nueva York, y al 31 de diciembre de 2016, se han encontrado cinco animales con rabia: dos mapaches en el Bronx, un murciélago en Manhattan, un mapache en Queens y un mapache en Staten Island.
 

El riesgo de una infección de rabia se incrementa en un ambiente urbano, donde los cerdos que pacen al aire libre pueden estar expuestos a la fauna silvestre infectada por la rabia. Si un cerdo no vacunado fuese mordido por un mapache agresivo y potencialmente rabioso mientras sale a dar un paseo con su dueño -algo que sucede con los perros vacunados- el resultado más probable sería letal para su dueño. Este es un resultado trágico no deseable para ningún dueño.
 

Los cerdos también pueden volverse agresivos con los humanos. Las características innatas de un cerdo lo convierte en un animal de compañía impropio, especialmente en una zona urbana y  densa como la ciudad de Nueva York. Muchas personas compran cerdos de diseño anunciados en una web como "cerdos de té" con la promesa de que será un cerdo adorable que no crecerá más de 10 kilos. Por desgracia, suelen sobrepasar generalmente por encima de los 50 kilos.
 

Un cerdo tan grande sobrepasará fácilmente el espacio de un apartamento de ciudad y, a medida que maduran, los cerdos pueden llegar a ser peligrosos. Los cerdos son animales de manada y mantienen una fuerte jerarquía dentro de la manada. Debido a esta característica, un cerdo puede atacar a personas desconocidas para ellos.
 

Y, por último, algunos cerdos podrían quedar abandonados por sus dueños. Legalmente, los servicios municipales de recogida de animales deben aceptar cualquier animal. Una afluencia de cerdos de mascota en nuestro sistema municipal de refugios para animales crearía una carga excesiva porque no se tiene la experiencia veterinaria adecuada o el espacio al aire libre necesario para proteger adecuadamente a los cerdos. Según los defensores de los animales, los cerdos necesitan al menos 2.000 metros cuadrados para correr y jugar.
 
Hay buenas razones para tener una mascota. Se conoce cuán fuerte es el vínculo entre los seres humanos y los animales de compañía. Pero en una ciudad de 8,5 millones de habitantes, tenemos que establecer algunas limitaciones y tomar precauciones. Los animales salvajes pueden ser peligrosos, hemos visto un tigre de 250 kilos y una pitón de 4 metros que aparentemente vivían pacíficamente en apartamentos pero que habían atacado a sus dueños.
 

Las evidencias demuestran que los cerdos presentan un grave riesgo para la salud pública. En lugar de un cerdo, los neoyorquinos pueden elegir entre las muchas mascotas que son legales yº apropiadas para un ambiente urbano e igualmente dignas de ser amadas.
 
Mario Merlino es el Comisionado Auxiliar de Servicios Veterinarios y de Control de Plagas del Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York.
 
Traducción libre realizada por MICROSERVICES .
 
Artículo original en:
http://www.silive.com/opinion/columns/index.ssf/2017/01/why_pigs_shouldnt_be_pets_comm.html