NUEVA PUBLICACIÓN AFIRMANDO LA TRANSMISIÓN AÉREA DEL CORONAVIRUS SARS-CoV-2

 
 
6 de octubre de 2020
 
La Revista SCIENCE ha publicado una carta de varios investigadores de diferentes universidades de Estados Unidos sobre la transmisión aérea del coronavirus.
 
MICROSERVICES ha traducido la publicación donde se confirma que hay una evidencia abrumadora de que la inhalación del coronavirus representa una importante vía de transmisión del COVID-19:
 
TRANSMISIÓN AÉREA DEL SARS-COV-2
 
Kimberly A. Prather, Linsey C. Marr, Robert T. Schooley, Melissa A. McDiarmid, Mary E. Wilson, Donald K. Milton.
 
Science  05 Oct 2020:
eabf0521
DOI: 10.1126/science.abf0521
 
 
Hay una evidencia abrumadora de que la inhalación del coronavirus del síndrome respiratorio agudo severo 2 (SARS-CoV-2) representa una importante vía de transmisión de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19). Existe una necesidad urgente de consensuar los debates sobre los modos de transmisión del virus en todas las áreas a fin de garantizar las estrategias de control más eficaces y proporcionar una orientación clara y coherente a la ciudadanía. Para ello, se debe aclarar la terminología para distinguir entre aerosoles y gotitas utilizando un umbral de tamaño de 100 μm y no el histórico 5 μm. Este tamaño separa más eficazmente su comportamiento aerodinámico, la capacidad de ser inhalado y la eficacia de las intervenciones preventivas.
 
Los virus en gotitas (más grandes de 100 μm) típicamente caen al suelo en segundos a 2 metros desde su origen y pueden ser dispersados como pequeñas “balas de cañón” sobre los individuos que estén cercanos. Debido al limitado alcance de su desplazamiento, el distanciamiento físico reduce la exposición a estas gotitas. Los virus en aerosoles (menores de 100 μm) pueden permanecer suspendidos en el aire durante muchos segundos incluso horas, como el humo, y pueden ser inhalados. Se concentran de forma elevada alrededor de una persona infectada, por lo que pueden infectar más fácilmente a las personas que estén cerca. Pero los aerosoles que contienen virus infecciosos también pueden viajar más de 2 metros y acumularse en espacios interiores con mala ventilación del aire, lo que puede originar incidentes de “superdispersión”.
 
Las personas con COVID-19, muchas de los cuales no tienen síntomas, liberan más miles de aerosoles cargados de virus y menos gotitas al respirar y hablar. Por lo tanto, es mucho más probable que alguien inhale aerosoles que sea salpicado por una gota y, por lo tanto, la atención preventiva debe dirigirse a la protección contra la transmisión aérea. Además de las recomendaciones existentes sobre el uso de mascarillas, el distanciamiento social y los refuerzos de higiene, solicitamos a las autoridades de salud pública que implementen una recomendación clara sobre la importancia de trasladar las actividades al exterior, mejorar el aire interior utilizando la ventilación y la filtración y mejorar la protección de los trabajadores de alto riesgo.
 
Fuente: https://science.sciencemag.org/content/early/2020/10/02/science.abf0521.full