MEDIANTE UNA MUTACIÓN GENÉTICA ARTIFICIAL, SE CONSIGUE ELIMINAR LOS MOSQUITOS TRANSMISORES DE MALARIA TRAS VARIAS GENERACIONES

Benidorm, a 26 de septiembre de 2018

 

Un grupo de científicos del Imperial College de Londres en el Reino Unido han erradicado una población cautiva de mosquitos transmisores de la malaria mediante la introducción de una mutación genética que vuelve a las hembras estériles.

 

La técnica que han utilizado, denominada genética dirigida o impulso genético (gene drive) y consiste en editar el ADN de unos pocos individuos y esperar a que la mutación se extienda en generaciones sucesivas.

 

El hallazgo de su investigación sugiere la posibilidad de liberar mosquitos modificados para erradicar poblaciones salvajes de insectos transmisores de la malaria, el dengue, la fiebre amarilla o el zika.

 

Esta es la primera vez que un experimento logra anular la capacidad de reproducción de una población entera de animales en el laboratorio utilizando edición genética para modificar el gen que determina el desarrollo sexual de una especie.

 

Desde la Organización Mundial de la Salud (OMS), se informa que la genética dirigida "se ve como una de las vías más prometedoras para avanzar en la lucha contra la malaria y la más prometedora para su eventual  erradicación".

 

Los científicos aplicaron la técnica de edición genética para modificar un gen que determina el desarrollo sexual en mosquitos de la especie Anopheles gambiae, en en el 12% de una población de 600 insectos.

 

A lo largo de un año, la mutación se extendió paulatinamente, de modo que entre 7 y 11 generaciones no quedaba ningún animal, en lugar de los 20 millones que cabría esperar de una población sana.

 

La clave está en que la mutación es recesiva, es decir, solo afecta a las hembras que tienen dos copias del gen mutado, una del padre y otra de la madre. Estas se desarrollan con características anatómicas de ambos sexos y son incapaces de picar o poner huevos. Todos los machos y las hembras con una sola copia de la mutación pudieron reproducirse con normalidad y así afianzar la modificación genética inducida en la siguiente generación.

 

Con el tiempo, no quedaron suficientes hembras fértiles para asegurar la continuidad de la población.

 

“El descubrimiento abre la posibilidad de atacar otros transmisores de enfermedades como los mosquitos Aedes [portadores del dengue, la fiebre amarilla y el zika] o plagas de insectos”.

 

Desde la Organización Mundial de la Salud (OMS), se informa que la genética dirigida "se ve como una de las vías más prometedoras para avanzar en la lucha contra la malaria y la más prometedora para su eventual  erradicación".
 
Fuente: https://www.nature.com/articles/nbt.4245