LOS EXPERTOS ADVIERTEN QUE GRAN PARTE DE LAS FRUTAS Y VERDURAS QUE SE VENDEN EN LAS TIENDAS BRITÁNICAS CONTENEN NOROVIRUS

 
 
Benidorm, a 16 de diciembre de 2018
 
Los expertos en seguridad alimentaria han descubierto que las verduras que se venden en los supermercados británicos están contaminadas de norovirus.
 
Los investigadores de la Agencia de Normas Alimentarias del Reino Unido (FSA) descubrieron que una lechuga de cada 20 contenía el virus.
 
El norovirus también se detectó en una de cada 27 bolsas de frambuesas congeladas.
 
Los expertos advirtieron que muchos más alimentos frescos pueden albergar el norovirus, que se ha convertido en la causa de intoxicación alimentaria más común en Gran Bretaña.
 
Alrededor de 3 millones de personas se infectan con el virus cada año en el Reino Unido, muchas de las cuales son niños.
 
La infección puede ser mortal en personas muy jóvenes o de edad avanzada, así como en personas con sistemas inmunitarios debilitados. 
 
Cuando se detecta el virus, está claro que no se cumplen las normas sobre higiene de los alimentos y que, en consecuencia, está entrando en la cadena de suministro de alimentos '.
 
Los investigadores analizaron 568 lechugas, la mayoría de ellas cultivadas en Gran Bretaña, y detectaron el norovirus en 30 de ellas.
 
Siete de 310 lotes de frambuesas frescas y 10 de 274 muestras de frambuesas congeladas también dieron positivo para el virus.
 
Los norovirus forman parte de un grupo de virus que son la causa más común de la gastroenteritis (virus estomacal). 
 
Se calcula que el norovirus afecta entre 600.000 y un millón de personas al año en el Reino Unido. 
 
Los brotes de la enfermedad son comunes, sobre todo en ambientes cerrados, como los hospitales, residencias de mayores o colegios. 
 
El norovirus se puede propagar por contacto con una persona infectada, por contacto con superficies u objetos contaminados por el virus, y comiendo o bebiendo algo contaminado. 
 
Normalmente, los síntomas de un norovirus empiezan a las 24-48 horas. El primer síntoma suele ser una aparición repentina de náuseas, seguida de vómitos explosivos y diarrea acuosa. Algunas personas también pueden tener fiebre leve, dolor de cabeza y dolor de extremidades. 
 
No existe un tratamiento específico contra el norovirus, aparte de beber mucha agua para evitar la deshidratación. 
 
Aunque no es posible evitar el contagio de norovirus, se puede limitar la propagación de la enfermedad con una buena higiene personal y alimentaria. 
 
Deben lavarse las manos bien y frecuentemente, sobre todo después de ir al aseo y antes de preparar la comida. No se debe comer cosas crudas o sin lavar, y si se come ostras deben ser de una fuente fiable.
 
Fuente: https://www.thetimes.co.uk/edition/news/deadly-winter-vomiting-bug-found-in-shoppers-fruit-and-salad-f2jdrd6sc