LAS ALTAS TEMPERATURAS Y LA CONTAMINACIÓN ATMOSFÉRICA ESTÁN AFECTANDO A LOS MOSQUITOS QUE TRASMITEN LA MALARIA

 
 
Benidorm, a 26 de abril de 2019
 
En 2017, la malaria mató a 435.000 personas en todo el mundo.
 
La gran mayoría de estas muertes, 400.000, se produjeron en el continente africano y especialmente en el África subsahariana.
 
El Centro para Zoonosis Emergentes y Enfermedades Parasitarias de Sudáfrica han estudiado el comportamiento de los mosquitos en este país, en tres aspectos clave.
 
Uno es el efecto de la actividad humana en la biología del mosquito, observando los efectos de la contaminación de metales pesados en la resistencia a los insecticidas en Anopheles arabiensis, que es una de las especies de mosquito que transmite la malaria.
 
También han investigado qué impacto tienen los cambios del clima sobre la eficacia de los insecticidas dirigidos a los vectores de la malaria.
 
Y, finalmente, estudiaron cuál es el efecto de las temperaturas más altas en el principal vector de malaria, Anopheles arabiensis.
 
Los Anopheles arabiensis son extremadamente difíciles de controlar. Además de la resistencia a los insecticidas ya conocida, son propensos a evitar las redes y las paredes tratadas con insecticida.
 
La etapa larvaria del mosquito es acuática y es crucial para la vida de los mosquitos adultos, de la misma manera que la salud de un bebé humano determinará la salud futura de un adulto.
 
Muchos factores ambientales sobre las larvas tienen un efecto importante en el bienestar del mosquito adulto.
 
La temperatura ambiental, el nivel de hacinamiento y el acceso a los nutrientes son los puntos fundamentales sobre el estado larvario.
 
Sin embargo, la actividad humana ha provocado un aumento de los niveles de contaminación del agua y la exposición de larvas de mosquitos a más toxinas.
 
Esto tiene un gran impacto en la malaria ya que los mosquitos generalmente se reproducen en agua limpia, pero se han adaptado para reproducirse en agua contaminada.
 
La investigación demuestra que las fuentes de agua contaminada se están convirtiendo en un caldo de cultivo para los mosquitos que son tolerantes a muchas sustancia tóxicas y que los mosquitos adultos que se expusieron a metales durante la etapa larvaria desarrollaron una mayor resistencia a los insecticidas.
 
Otras investigaciones que se han llevado a cabo sugieren que las altas temperaturas también afectan la eficacia de ciertos insecticidas.
 
Los insecticidas se utilizan comúnmente como intervenciones de salud pública contra los vectores de la malaria.
 
La investigación demostró que la temperatura puede tener un impacto significativo en el ciclo de vida de estos insectos.
 
Los mosquitos que desarrollan resistencia son más tolerantes a las altas temperaturas que aquellos que no son resistentes.
 
Esto significa que a medida que las temperaturas aumentan, también lo hacen las probabilidades de supervivencia de los mosquitos resistentes a los insecticidas.
 
Fuente: https://www.health24.com/Medical/Malaria/News/how-higher-temperatures-and-pollution-are-affecting-mosquitoes-20190425