LA PLAGA DE LAS RATAS EN LA CIUDAD DE NUEVA YORK ESTÁ AGRAVADA POR EL CAMBIO CLIMÁTICO

 
 
Benidorm, a 7 de enero de 2019
 
Durante mucho tiempo, la numerosa población de ratas de Nueva York crecía alimentándose de los restos de comida desperdigados por las calles de la ciudad, pero ahora tiene un nuevo motivo de su expansión como es la subida de las temperaturas.
 
Las autoridades hablan de un aumento progresivo de quejas por las ratas y opinan que los inviernos más suaves están alargando el período en el que pueden alimentarse y reproducirse. 
 
La moderación del clima en los inviernos también ha aumentado el tiempo que las personas pasan haciendo actividades al aire libre y generando basuras que hace prosperar a las ratas.
 
Las quejas relacionadas con ratas han aumentado en los últimos cuatro años. Solo en 2017 hubo 19.152 llamadas al Ayuntamiento por este tema, un 10% más que un año antes. 
 
No se sabe exactamente cuántas ratas hay en Nueva York pero en otras ciudades de EEUU se han registrado aumentos similares en la actividad de estos animales. 
 
Los servicios de control de plagas de Houston, Washington, Boston y Filadelfia también dicen estar recibiendo muchas más llamadas.
 
La técnicos en la lucha contra las ratas responsabiliza parcialmente de este aumento al cambio climático. 
 
Las ratas frenan su reproducción en invierno porque hace mucho frío, pero es probable que ahora tengan una camada más al año porque hace más calor; en cada camada hay unas 10 crías y eso marca el incremento.
 
El año pasado hubo una muerte en el Bronx provocada por leptospirosis, una enfermedad poco común que transmite la orina de rata. En un grupo de ratas neoyorquinas atrapadas por la Universidad de Columbia para investigar se descubrió Escherichia coli y Salmonella. 
 
El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, anunció el año pasado una campaña que costaría unos 32 millones de dólares en áreas infestadas de ratas como el East Village y Chinatown. 
 
El ayuntamiento lleva a cabo unas 100.000 inspecciones al año por infestaciones de ratas. 
 
Sin embargo, lo más probable es que Nueva York siga siendo un refugio para las ratas debido a la enorme cantidad de personas que vive allí, a la proliferación de edificios repletos de agujeros y a sus abundantes basuras. 
 
El clima más cálido solo ha venido a exacerbar unas condiciones que ya eran favorables para las ratas.
 
Fuente: https://www.eldiario.es/theguardian/guerra-crisis-NY-agravada-climatico_0_850415155.html