LA MITAD DE LOS BROTES DE GASTROENTERITIS POR CRYPTOSPORIDIUM EN INGLATERRA TIENEN SU ORIGEN EN EL AGUA DE LAS PISCINAS

 
 
Benidorm, a 22 de marzo de 2019
 
Los brotes de Cryptosporidium tienen una transmisión fecal-oral y se caracterizan por la resistencia al cloro de este parásito.
 
Se relacionan con aguas recreativas (especialmente piscinas), suministros de agua potable públicos y privados, instituciones como hospitales y guarderías infantiles, consumo de alimentos, contacto con animales y otras diversas exposiciones ambientales.
 
Una media de 4.341 casos Cryptosporidiasis se declaran anualmente, con la mayoría de los casos a final del verano y principios de otoño.
 
El período de incubación suele ser de 5 a 7 días, pero puede durar hasta 2 semanas y, por ello a veces, es difícil para los enfermos recordar las posibles fuentes de infección.
 
La Cryptosporidium Reference Unit dependiente del Public Health Wales Microbiology and Health Protection ha llevado a cabo un estudio sobre los brotes de gastroenteritis por Cryptosporidium en Inglaterra y Gales en el periodo de 2009 – 2017.
 
Se han identificado un total de 178 brotes con 4.031 casos confirmados por laboratorio.
 
De ellos, 82 (46 %) han sido brotes con origen de la infección en aguas recreativas, como piscinas de adultos, infantiles o de hidroterapia.
 
Del resto, 74 (42 %) era por contacto con animales, 4 (2 %) por contacto ambiental, 4 (2 %) con transmisión de persona a persona, 3 (2 %) por consumo de alimentos, 2 (1 %) desde un suministro de agua potable y 9 (5 %) eran de fuente desconocida.
 
El tipo de Cryptosporidium sp. fue identificado en 131 (74 %) brotes; 69 fueron Cryptosporidium parvum, 60 por Cryptosporidium hominis y en 2 por ambos.
 
El contacto con animales o con el medio ambiente y los brotes transmitidos por los alimentos fueron exclusivamente de Cryptosporidium  parvum y se registraron principalmente en la primera mitad del año.
 
En cambio, los brotes originados en aguas recreativas como las piscinas aparecieron predominantemente en la segunda mitad del año y estaban causados por Cryptosporidium hominis.
 
Cryptosporidium no es un parámetro que se analice rutinariamente en las aguas de las piscinas porque tanto el muestreo como los análisis suelen ser difíciles de gestionar, tienen un coste elevado y no siempre tienen fiabilidad. No obstante, se detectaron ooquistes de Cryptosporidium en 11 muestras (13 %)  de instalaciones asociadas a brotes.
 
Fuente: https://parasitesandvectors.biomedcentral.com/articles/10.1186/s13071-019-3354-6#Sec3