LA FDA AMERICANA HACE PÚBLICA LA ENCUESTA DE SEGURIDAD ALIMENTARIA 2016

 
 
Benidorm, a 23 de febrero de 2017
 
La encuesta de 2016 utiliza por primera vez los teléfonos móviles además de las líneas fijas. Se ha entrevistado a 6.169 personas entre octubre de 2015 a Enero de 2016, en 50 Estados y el Distrito de Columbia. Se lleva a cabo desde 1.988.
 
Además de la FDA, también colaboran el U.S. Department of Agriculture (USDA) y Food Safety and Inspection Service (FSIS).
 
La encuesta encontró que los consumidores están ligeramente preocupados por contraer una enfermedad transmitida por los alimentos, pero piensan que tienen más probabilidades de enfermarse por los alimentos preparados en un restaurante que en sus casas. Es cierto que la mayoría de brotes están vinculados a la comidas de restaurante, pero 48.000.000 de estadounidenses padecen una intoxicación alimentaria cada año y la mayoría de ellos no forman parte de un brote.
 
Los consumidores están más preocupados por el pollo crudo y la carne cruda contaminada que las verduras crudas. El sesenta y seis por cien de los encuestados pensaron que el pollo crudo y la carne cruda era "muy probable" que contuvieran bacterias patógenas y sólo el 6% pensaba lo mismo de las verduras crudas. Sin embargo, en un informe de los CDC del período 1998-2008, los productos agrícolas representaban casi la mitad del origen de los casos de intoxicación alimentaria.
 
El conocimiento fue alto para Salmonella y E. coli ( 90 % ) entre los encuestados, pero es baja para Campylobacter. Sólo el 16% habían odio hablar de la bacteria Campylobacter.
 
Un poco más de la mitad (54%) pensó que es "más común" contraer la intoxicación alimentaria de los restaurantes en comparación con los alimentos preparados en casa.
 
Los consumidores son más propensos a lavarse las manos con jabón después de tocar carne cruda (85%) o pescado crudo (85%) que antes de preparar alimentos (75%) o después de romperse huevos crudos (43%).
 
Sesenta y siete (67%) de los encuestados declararon poseer un termómetro para controlar la temperatura de los alimentos. El 38% utiliza siempre un termómetro de alimentos para los asados, comparado con el 19% para las piezas de pollo, el 6% para los huevos cocidos y el 10% para las hamburguesas.
 
La mayoría de los consumidores refrigeran la carne o los platos de pollo dentro de las dos horas siguientes a la cocción. El porcentaje de refrigeración en un plazo de dos horas es del 83%.
 
El 67 % dijeron que siempre lavaban las partes de pollo crudas antes de cocinarlas y el 68% decían que siempre lavaban el pollo o pavo entero antes de cocinarlo. El método más común es enjuagarlos con agua (el 94% utilizó este método para partes de pollo y el 90% para pollos enteros o pavos). Esta práctica no es recomendada por los expertos en seguridad de los alimentos ya que el lavado no destruirá los patógenos y podría aumentar el riesgo de contaminar otros alimentos y superficies).
 
Cuarenta y ocho por ciento (48%) de los consumidores usan dispositivos como smartphones o tablets mientras preparan alimentos. De ellos, sólo el 35% se lava las manos con jabón después de tocar el dispositivo mientras prepara los alimentos.
 
Para mayor información en:
 https://www.fda.gov/downloads/Food/FoodScienceResearch/ConsumerBehaviorResearch/UCM529481.pdf