LA ASOCIACION ANECPLA ALERTA DE LOS RIESGOS SANITARIOS DE LAS PLAGAS DE AVES EN LAS CIUDADES

 
 
Benidorm, a 8 de febrero de 2019
 
Se ha celebrado en Madrid la Jornada sobre Gestión de aves en núcleos urbanos "Hacia la cohabitación sostenible de las aves en las ciudades",
 
Ha sido organizada por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y la Asociación Española de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA).
 
Durante la jornada, se ha tratado la problemática que supone la superpoblación de palomas en los entornos urbanos.
 
También se han expuesto las experiencias municipales en ciudades como Santander y debatido sobre las posibles soluciones.
 
Ciertos tipos de aves en las ciudades, como las palomas, que liberan unos 15 kilogramos de heces por ejemplar y año, puede suponer un riesgo sanitario en las ciudades.
 
Entre los temas a debate se ha citado un hongo presente en las deposiciones de las palomas, el Cryptococcus, que ha causado tres víctimas mortales en Escocia, en el Hospital Universitario Queen Elisabeth de Glasgow.
 
En los últimos 25 años, los casos de criptococosis -una infección por hongos que se encuentra principalmente en la tierra y cuando se inhala se aloja en los pulmones- han aumentado considerablemente.
 
Estas aves colúmbidas “no tienen prácticamente depredadores, comen de todo y se reproducen durante cualquier estación”,ha explicado la directora general de ANECPLA, Milagros Fernández de Lezeta.
 
En ciudades como Barcelona, el Ayuntamiento diseñó el año pasado un plan que pretende  reducir a la mitad la población de palomas en cinco años  mediante pienso con anticonceptivo que colocarán en 40 puntos de la ciudad, suprimiendo totalmente las capturas que llevaba a cabo desde hace una década para controlar su población. Entonces se calculó en más de 85.000, el número palomas en la ciudad condal.   
 
Las palomas pueden excretar hasta 15 kg. de heces al año que son altamente corrosivas y muchas contienen además semillas que germinan
en las fachadas de los edificios protegidos, afeándolos y dañándolos. 
 
Las heces ensucian calles y edificios, taponan desagües con los importantes perjuicios que ello conlleva y dañan la propiedad tanto pública como privada.
 
En la bella ciudad de Venecia, donde este problema es desde hace ya no pocos años, existe una ordenanza al respecto que, desde el año 1997, prohíbe alimentar a las aplomas en toda la ciudad, a excepción de la turística plaza de San Marcos.
 
Las palomas pueden transmitir múltiples enfermedades infecciosas, algunas de ellas incluso de consecuencias fatales.
 
El mayor riesgo está en el contacto directo con sus excrementos y con la inhalación de los mismos en forma de polvo microscópico. Las personas más expuestas a sus nefastas conseuencias son los niños y las personas que tengan alguna enfermedad respiratoria o el sistema inmune debilitado.
 
Entre las enfermedades que estas aves tienen la capacidad de transmitir se encuentran la salmonelosis, la alveolitis alérgica, la clamidiosis, la criptococosis y la histoplasmosis.