INCIDENCIA DE ANISAKIASIS EN FRANCIA 2010 – 2014.

 
Se ha publicado en el Boletín Epidemiológico Francés, un estudio retrospectivo sobre la incidencia de Anisakiasis (Enfermedad por Anisakis) entre 2010 – 2014 en Francia. El objetivo era valorar esta incidencia dado el aumento de los nuevos hábitos culinarios de consumo pescado crudo o poco cocinado (sushi).
 
En este periodo de 5 años, se han declarado 37 casos de anisakiasis por todos los laboratorios: 6 casos se confirmaron con la presencia del gusano en el aparato digestivo, 13 posibles casos con dolor abdominal después del consumo de pescado crudo y 18 casos de alergia con síntomas aparecidos después del consumo de pescado y la presencia de un análisis especifico. Además, otros 6 casos se declararon a la Red de Vigilancia de Alergias.
 
En total, suman 43 casos declarados en este periodo.
 
Se han investigado los casos recogidos en los laboratorios de parasitología y micología de los hospitales universitarios de Francia, así como los datos de la Red de Vigilancia de Alergias (RAV) y de las bases de datos de los hospitales en Francia (PMSI).
 
En comparación con años anteriores, este estudio muestra un descenso de los casos de anisakiasis, pero revela el potencial alergénico de Anisakis y su importancia para la salud publica en Francia.
 
El artículo completo en francés se puede consultar en http://www.invs.sante.fr/beh/2016/5-6/pdf/2016_5-6_1.pdf
 
Anisakis es un género de nematodos (gusanos), cuyo ciclo vital afecta a los peces y mamíferos marinos, en los que puede producir lesiones en su tubo digestivo. Son perjudiciales para los seres humanos y causan anisakiasis y además el pescado que ha sido infestado por Anisakis puede producir una reacción alérgica cuando se consume. La anisakiasis es la enfermedad ocasionada por la infección de gusanos Anisakis. Aparece con frecuencia en áreas del mundo en las que el pescado se come crudo o ligeramente salado o condimentado.
 
Las áreas con mayor nivel de ocurrencia son: Japón (tras comer sushi o sashimi) donde se contabilizan el 95% de los casos de esta enfermedad que se producen en el mundo, Escandinavia (del hígado de bacalao), los Países Bajos (por comer arenques infestados y fermentados, llamados maatjes), y a lo largo de la costa pacífica de Sudamérica (por comer ceviche).
 
Horas después de la ingestión de las larvas, puede aparecer dolor abdominal, náuseas y vómitos. A veces, se llega a expulsar las larvas tosiendo. Si las larvas pasan al intestino, puede producirse una severa respuesta inflamatoria incluso 1 o 2 semanas después de la infestación.
 
En España, el boquerón en vinagre y aceite parece ser la fuente principal de transmisión de la infestación por anisákis, y también se han atribuido casos a la ingestión de sardinas y de merluza por ser estos los productos del mar que más frecuentemente se consumen a veces crudos o poco cocinados.
 
Como prevención, el Real Decreto 1420/2006, obliga a los establecimientos que sirven comidas, someter todos los pescados que se vayan a servir en crudo o casi crudos a un ciclo de congelación de 24 horas a una temperatura igual o inferior a -20 °C. También incluye a los pescados que han sido sometidos a un proceso de ahumado en frío en el que la temperatura central del producto no ha sobrepasado los 60 °C. Igualmente estarán obligados a garantizar la congelación si se trata de productos de la pesca en escabeche o salados, cuando este proceso no baste para destruir las larvas.