EL VIRUS ZIKA PONE EN ALERTA AL SECTOR TURÍSTICO DE MIAMI.

 

Benidorm, a 4 de agosto de 2016.

Miami, uno de los destinos turísticos más importantes de Estados Unidos, se enfrenta a la amenaza del virus zika.

Ya se han confirmado diez casos autóctonos, contraídos por picadura del mosquito en la propia ciudad.

Las autoridades del estado de Florida han solicitado ayuda al gobierno federal para contener la propagación.

Hasta el momento, hay registrados 1.650 casos de personas con Zika en Estados Unidos, pero hasta la semana pasada todos eran de viajeros que habían contraído la enfermedad en el exterior, principalmente en la República Dominicana, Brasil y Puerto Rico.

El Centro para el control y prevención de enfermedades de Estados Unidos ( CDC ), ha recomendado a las embarazadas no viajar al condado de Miami-Dade y a las que ya estén allí que acudan al médico para realizarse las pruebas de diagnóstico.

Para Miami y el estado de Florida, el virus Zika puede ser una amenaza para los intereses del sector turístico, que es vital para su economía.

Florida recibe al año cerca de 85 millones de turistas y que el sector supone en este estado unos ingresos anuales de 66.000 millones de dólares.

Miami es el primer puerto internacional de cruceros, mientras que en todo el estado de Florida existen 370.000 habitaciones de hotel, 1.250 campos de golf y decenas de parques temáticos.

En 2016, otros destinos turísticos del Caribe y Latinoamérica ya han sufrido las consecuencias de este virus. De hecho, la caída de resultados en mas de 3 puntos de los hoteles del Caribe en los cuatro primeros meses de 2016 puede estar relacionada con la propagación del virus Zika.

El virus Zika se transmite a través del mosquito Aedes aegypti (el mismo que carga el dengue y el chikunguña), pero también puede ser transmitido por sangre, vía sexual o durante el embarazo, provocando malformaciones en el sistema nervioso al bebé.

Los principales síntomas asociados al zika son sarpullidos, dolor en las articulaciones, fiebre y conjuntivitis sin secreción.

El zika no es, por lo general, una enfermedad mortal, pero su presencia en mujeres embarazadas durante los primeros tres meses de gestación se ha vinculado con casos de microcefalia en sus hijos, así como otros problemas congénitos graves.