EL DISTANCIAMIENTO POR COVID-19 REDUCE OTRAS ENFERMEDADES INFECCIOSAS INFANTILES

 
 
14 de septiembre de 2020
Se han analizado los datos de una gran red pediátrica en Massachusetts para determinar la incidencia de 12 enfermedades infecciosas infantiles habituales: otitis media aguda, bronquiolitis, resfriado común, crup, gastroenteritis, influenza, faringitis no estreptocócica, neumonía, sinusitis, piel e infecciones de tejidos blandos, faringitis estreptocócica e infección del tracto urinario (ITU).
 
Se comparó la incidencia semanal entre niños de 0 a 17 años durante los mismos períodos en 2019 y 2020, correspondientes a períodos antes y después de la promulgación del distanciamiento social y el cierre de escuelas y actividades no esenciales.
 
Como era de esperar, las tasas de incidencia por cada 100.000 niños fueron significativamente más bajas después del distanciamiento social. 
 
Algunas diferencias fueron sorprendentes, pues la gripe, el crup y la bronquiolitis casi desaparecieron (< 1 caso por 100.000).
 
En particular, los casos de gripe habían tenido una tendencia más alta en 2020 que en 2019, pero desaparecieron bruscamente después del distanciamiento social. 
 
Las infecciones urinarias disminuyeron después del distanciamiento social, pero solo ligeramente, lo que no es sorprendente ya que esta patología no se considera una enfermedad contagiosa.
 
Esta reducción generalizada de infecciones podría deberse a una disminución real en la prevalencia de las afecciones o a la decisión de no buscar atención médica cuando surgieron las enfermedades.
 
Estos datos demuestran hasta qué punto la transmisión de infecciones pediátricas puede alterarse cuando se elimina el contacto cercano entre los niños. 
 
El experimento actual de distanciamiento social repentino y generalizado durante la pandemia de COVID-19 ha permitido una valoración de estos riesgos en los niños y puede aportar información sobre las estrategias para disminuir del riesgo de enfermedades infecciosas.
 
En la era post-pandémica, tendremos como efectos positivos los comportamientos aprendidos, como la higiene de manos, permanecer en casa ante el primer signo de infección y quizás la importancia de las vacunas para reducir la propagación de la infección.
 
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