EL CAMBIO CLIMÁTICO PUEDE AUMENTAR LA CONTAMINACIÓN BACTERIANA EN LAS OSTRAS

 
 
Benidorm, a 7 de diciembre de 2017
 
El cambio climático está teniendo un impacto dramático en las comunidades marinas de animales y plantas
 
Las bacterias Vibrio parahaemolyticus y vulnificus se encuentran naturalmente en el océano. Su número aumenta cuando aumenta la temperatura del agua.
 
Se ha observado una evidencia experimental sobre el vínculo entre la variabilidad climática multidecadal en la temperatura del Atlántico Norte y la presencia y propagación de los vibriones, que son responsables de varias infecciones tanto en humanos como en animales.
 
Y las ostras, dado que filtran el agua para su alimentación, absorben estas bacterias. Cuando las ostras se comen crudas, las personas pueden adquirir estas infecciones.
 
Ha habido muchas alertas de retirada de ostras por estas bacterias patógenas en los últimos años. En 2013, hubo un brote de gastroenteritis por Vibrio asociado con ostras crudas que afectó al menos a 104 personas en 13 estados americanos.
 
La mayoría de estas enfermedades ocurren entre mayo y octubre en los Estados Unidos, cuando la gente come ostras crudas y cuando las bacterias se reproducen rápidamente cuando el agua está caliente.
 
Las bacterias Vibrio pertenecen a una clase de vida marina llamada procariotas. Esa es la biomasa viva más grande en los océanos del mundo. El estudio examinó muestras de plancton conservadas en formol recogidas durante los últimos 50 años en el Atlántico Norte.
 
Los científicos descubrieron que el aumento a largo plazo en la abundancia de Vibrio se promueve al aumentar la temperatura de la superficie del mar.
 
Una infección por Vibrio es grave y puede ser fatal. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades han informado que en 2014, el 27% de los estadounidenses que se infectaron con estas bacterias patógenas fueron hospitalizados y el cuatro por ciento de esos pacientes falleció.
 
Los síntomas de una infección por Vibrio causan calambres abdominales, náuseas, diarrea acuosa y sanguinolenta, vómitos, fiebre y dolor de cabeza. Estos síntomas generalmente duran de uno a siete días.
 
Fuente: http://www.pnas.org/content/113/34/E5062.abstract