EL AYUNTAMIENTO DE OURENSE REABRE EL EXPEDIENTE POR DOS CASOS DE LEGIONELLA

 
 
Benidorm, a 10 de marzo de 2017
 

El Ayuntamiento de Ourense aprobó reiniciar un expediente sancionador a la concesionaria de la limpieza, Ecourense, por los casos de legionella de 2015, después de que el anterior caducara.
 
El alcalde entiende que se ratifica así la postura demostrada por el gobierno local tras conocer los resultados de la comisión de investigación, que concluyeron que la empresa pecó de "falta de transparencia".
 
Tras la polémica que generó la caducidad del expediente sancionador a la empresa Ecourense por los dos casos de legionela registrados en el año 2015, la junta de gobierno del Concello de Ourense ha aprobado a propuesta de la Concellería de Medio Ambiente iniciar un nuevo trámite para depurar responsabilidades administrativas en este brote de Legionelosis. El anterior proceso que ahora caducó formalmente se había iniciado el 12 de abril del 2016.
 
El expediente sancionador se gestionó de forma paralela a la comisión de investigación creada a raíz del caso y que llegó a la conclusión de que la empresa había tenido una mala planificación en prevención y desinfección de los vehículos. También se acordó que hubo una falta de transparencia por parte de la concesionaria al comunicar al Concello los casos de contagio.
 
Dos personas que formaban parte del personal laboral de la empresa concesionaria de la limpieza en el Ayuntamiento de Ourense,  Ecourense, adquirieron la Enfermedad del legionario en 2015. Los dos trabajadores se  recuperaron satisfactoriamente.
 
El primer contagio se dio en septiembre y la Consellería de  Sanidade, que lo consideró un caso "aislado", ordenó a la empresa  concesionaria "adoptar medidas contempladas en el protocolo, para  subsanar el posible foco de la bacteria". Sin embargo, al detectarse un nuevo caso, la  inspección sanitaria constató que "no se adoptaron las medidas ordenadas a finales de septiembre", tras el primer contagio.
Las autoridades sanitarias ordenaron al final la paralización e inmovilización de los vehículos de baldeo de agua bruta. El baldeo de agua de las calles se realizaba desde hacía varios años con agua bruta (sin clorar, captada directamente del río Miño). Como  medida de prevención, en esos días el baldeo de calles se realizó de forma manual con agua clorada en la red municipal mediante mangueras conectadas a las bocas de riego.
 
Según los datos aportados por el gobierno municipal, la fecha del primer contagio de un trabajador fue el 27 de agosto de 2015, pero hasta el 1 de octubre la concesionaria del servicio no dio cuenta al Concello de la existencia del problema.
 
Más de una veintena de máquinas de limpieza callejera de la forma Ecourense inmovilizados tras la aparición de un brote de legionella en la ciudad, volverán a reanudar su labor de forma inmediata tras no detectarse indicio alguno de esa enfermedad, informó hoy el Ayuntamiento.
 
La Consellería de Sanidad posteriormente, tras inspeccionar las máquinas, autorizó la reanudación de su labor "siempre y cuando la carga de los vehículos continúe realizándose desde una red municipal controlada".
 
Los vehículos que usan agua a presión para limpieza de calles permanecieron en cuarentena a la espera de los resultados de una inspección para hallar el origen de la bacteria.
 
La empresa procedió a vaciar los depósitos y circuitos hidráulicos de los vehículos, para garantizar de este modo que no queden restos de agua susceptibles de ser un foco de proliferación de microorganismos.
Por parte de la concesionaria, se emitían informes periódicos a la Consellería por parte de Ecourense, que se comprometió además a remitir cualquier indicio de legionella "de forma inmediata al Ayuntamiento"