¿POR QUÉ LAS PLANTAS PROCESADORAS DE CARNE SON LA INCUBADORA IDEAL PARA EL COVID-19?

 
 
Benidorm, a 22 de junio de 2020
 
Los brotes en las plantas de procesado de carne han sido frecuentes durante la pandemia. 
 
En el Reino Unido, en las ultimas semanas se ha declarado un brote en la planta de procesamiento de carne en West Yorkshire obligando a cerrar cuando 150 empleados han dado positivo para COVID-19.
 
Al mismo tiempo, en Gales, en una planta de pollos se encontraron 58 casos de coronavirus entre sus 560 empleados y casi 700 empleados de un matadero en Alemania han dado positivo para la enfermedad y ha habido otros dos brotes similares en Francia. 
 
Según la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, tras los barcos y los dormitorios de los trabajadores, las fábricas de procesamiento de alimentos han sido responsables de los mayores brotes.
 
En una planta de procesamiento de pescado en Ghana hubo 534 casos de la enfermedad y en una planta de procesamiento de carne en los Estados Unidos, se registraron hasta 518 infecciones.
 
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), se estima que 5.000 personas que trabajan en plantas de procesamiento de carne han dado positivo para coronavirus y la mitad de los casos de la enfermedad en EE. UU. podrían tener algún vínculo con este tipo de factorías. 
 
Hay varios factores que favorecen a que las plantas de procesamiento de carne sean un caldo de cultivo ideal para el virus.
 
Las prácticas laborales dificultan que los empleados mantengan la distancia física, especialmente si trabajan en líneas de producción y el distanciamiento también es difícil de mantener en las áreas de descanso.
 
El ritmo y las exigencias físicas del trabajo en las fábricas también dificultan que los trabajadores se cubran la cara (habitualmente solo se cubren la boca, no la nariz) y se tocaban y ajustaban sus mascarillas frecuentemente. 
 
Por otro lado, existe la hipótesis de que el ruido en las fábricas también causa que los trabajadores tienen que estar cerca unos de otros cuando hablan o gritan, lo que puede aumentar la proyección de partículas virales. 
 
También puede haber factores socioeconómicos. Los CDC han visto que en una fábrica se hablaban hasta 40 idiomas diferentes, por lo que comunicar información sobre el distanciamiento social y las prácticas laborales seguras es muy difícil.
 
Los trabajadores también viajaban para trabajar juntos, en autobuses o en coches compartidos, lo que permitía que el virus se propagara aún más. 
 
Además, era probable que los empleados vivieran en hogares con personas de varias generaciones, lo que facilitaba la propagación del virus por las personas mayores y de mayor riesgo.
 
Las condiciones de trabajo también pueden ser un factor coadyuvante, pues tienen contratos precarios o no tienen seguro médico (en USA), que les impiden tomar una baja por enfermedad. 
 
Otra circunstancia importante que fomenta la propagación del Covid-19 pueden ser los factores ambientales pues las salas de plantas cárnicas son frías y carecen de luz natural, frente a las de verduras u otros productos que no han tenido ningún brote, por lo que la temperatura puede ser el factor clave.
 
Un lugar adecuado para mantener vivo un virus durante mucho tiempo es un lugar frío sin luz solar.
 
Fuente:
 
https://www.cdc.gov/mmwr/volumes/69/wr/mm6918e3.htm?s_cid=mm6918e3_x
 
https://wellcomeopenresearch.org/articles/5-83