¿FUNCIONA EL MÉTODO DE COLGAR BOLSAS DE AGUA PARA ESPANTAR A LAS MOSCAS?

 
Benidorm, a 2 de julio de 2020

Uno de los principales enemigos del descanso cuando suben las temperaturas son las moscas, pues son molestas y pueden llegar a transmitir enfermedades.
 
La sabiduría popular dice que las bolsas llenas de agua sirven para espantar las moscas; es decir, que estos insectos son reacios a acercarse a bolsas de polietileno transparente llenas de agua.
 
En algunos lugares el método se mejora introduciendo en la bolsa una moneda o trozos de papel aluminio,
 
Sin embargo, será cierto que con solo colgar una bolsa transparente con agua y unas monedas dentro se espantan las moscas? .
 
Son varias las teorías que quieren explican por qué son efectivas:
1.    
El   El polietileno transparente, al igual que el agua, refleja la luz descomponiéndola en colores. Teniendo en cuenta que las moscas tienen ojos compuestos, este efecto las desorienta.
 
2.     La orientación del insecto se basa en la dirección de la luz. Cuando sus ojos complejos perciben la luz reflejada en la bolsa se alarman, interpretando peligro.
 
3.     Las moscas poseen un par de ojos complejos compuestos que al acercarse a la bolsa ven su propio reflejo multiplicado y distorsionado, lo cual las espanta.
 
4.     Otra hipótesis, sostiene que la mosca confunde la bolsa con una araña o tela de araña, que es un depredador del que debe huir.
 
Ninguna de las hipótesis anteriores ha sido demostrada aunque popularmente siguen usándose bolsas para evitar moscas en el jardín. Este hecho, con falta de rigor científico, ha motivado que varios estudios estadounidenses evalúen el uso de bolsas de agua para espantar moscas; los cuales describen el método como ineficaz.
 
Una investigación de Roger Luna y Betsy Wieland, de la Universidad de Minnesota, concluye que no hay evidencia sobre la eficacia de las bolsas con agua para ahuyentar las moscas.
 
Reforzando lo expuesto, el profesor de entomología de la Universidad Estatal de Carolina del Norte Mike Stringham realizó un experimento durante 13 semanas en granjas avícolas donde colocó repelentes ópticos.  Finalmente, pudo afirmar que las bolsas de agua para alejar a las moscas estaban produciendo el efecto inverso: atraían a los insectos.
 
La generalización del uso de este método hizo que el Departamento federal de alimentos y medicamentos de Estados Unidos, la FDA, lo estudiara y finalmente no lo validara.

Tampoco los expertos entomólogos apuestan por este método y, aunque reconocen que la vista es uno de los sentidos más desarrollados de estos insectos, tienen muchas dudas sobre la explicación de que las moscas se asustan al verse reflejadas.